Construido en 1865, el Beau-Rivage ha jugado un papel importante para muchas personalidades del mundo. Con sus 90 habitaciones y suites, el hotel se encuentra al borde del lago, en los muelles y ofrece una magnífica vista hacia el Jet d'Eau y el Mont Blanc. El encanto y la discreción combinados con un servicio eficaz, un confort moderno y el gusto por el detalle, hacen del hotel único en su estilo, uno de los lugares de mayor distinción en Suiza. |